La naturaleza cíclica de la mujer

Las mujeres estamos profundamente conectadas con la luna y sus ciclos.


Lo obvio es que la menstruación dura un promedio de 29 días y el ciclo lunar tiene una duración de 29,5 días. Lo no tan obvio es que los ciclos lunares afectan intensamente a nuestro estado anímico y a nuestros cambios hormonales.


Si vives en la ciudad, es fácil que la luna te pase desapercibida. Te invito a buscarla entre edificios y a dejarte impresionar por ella, por su luz y energía. Mírala como una aliada que puede hacernos conectar con nuestra esencia y con nuestro autoconocimiento. Para mí fue todo un descubrimiento hace años.



¿Qué relación tiene nuestro ciclo menstrual con la luna?


Cada mes pasamos por cuatro fases menstruales diferentes que duran alrededor de 7 días cada una: la preovulatoria, la ovulación, la premenstrual y la menstruación.


  • La fase preovulatoria tiene relación con la luna creciente. Es una fase en la que tanto a nivel hormonal como a nivel de influencia lunar tenemos bastante energía disponible porque es momento de iniciar un nuevo ciclo. Probablemente notemos que estamos más sociales y juguetonas, más frescas y curiosas y mentalmente puede que se nos ocurran muchas ideas de proyectos. Esta fase hace referencia al arquetipo de la Doncella.

  • La ovulación tiene relación con la energía de la luna llena. Es momento de cuidar y nutrir, por eso probablemente nos sintamos con mucha energía disponible para dar y con ganas de cuidar, cocinar, escuchar... También nos sentiremos más amorosas. Esta fase hace referencia al arquetipo de La Madre.

  • La fase premenstrual tiene su analogía con la energía de la luna menguante. Es momento de ver aquello que ya no funciona y que necesitamos soltar, cerrar, destruir o cambiar. Es por eso que a menudo nos sentimos más irascibles, porque estamos continuamente viendo lo que ya no nos gusta o no nos sirve. Esta fase hace referencia al arquetipo de la Chamana.

  • La menstruación tiene conexión con la luna negra. Es momento de retirarse, de descansar, de dejar de hacer y de entrar en contacto con nuestro mundo interior. Tanto la menstruación como la luna negra nos invitan al silencio y la quietud, ofreciéndonos la enseñanza de que al soltar dejamos espacio para que lo nuevo suceda.


Comparto contigo una entrevista que me hicieron en la radio hace 4 años y que deseo que te sea de utilidad para conocerte aún más. Aquí tienes el enlace:







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