¿Qué es el trauma?

La palabra trauma viene del griego τραῦμα y significa herida. Las heridas, como el trauma, forman parte de la vida.

No es necesario haber sufrido una agresión, un abuso sexual o un grave accidente para que el cuerpo se traume. Muy frecuentemente, pequeñas acciones repetitivas (sobretodo si han tenido lugar durante nuestra infancia) pueden ser mucho más dañinas que un hecho aislado.


El trauma no es un trastorno, sino una herida causada por miedo e impotencia que puede ser sanada con un óptimo acompañamiento gracias a la capacidad innata de nuestro cuerpo para autorregularse.


En palabras de Peter A. Levine, experto en trauma: "sería apropiado calificar el trauma como un desorden en la propia capacidad para estar enraizado en el tiempo presente y conectarse apropiadamente con otros seres humanos".

¿Cómo se trauma el cuerpo?


Ante una fuerte amenaza, nuestro cuerpo se moviliza y se activa para defenderse y protegerse, activando y contrayendo nuestros músculos para luchar o huir. Cuando esa respuesta biológica es ineficaz, el cuerpo se colapsa y queda congelado en el tiempo. La persona no puede seguir su vida con normalidad porque una parte de sí quedó anclada a esa situación.


También en los animales se da esta respuesta de parálisis y cierre, sin embargo, si tras esta reacción siguen con vida, los animales se sacuden y siguen con su vida con normalidad. Incluso se habrán hecho más sabios, por ejemplo: pueden aprender que en determinadas zonas del territorio necesitan estar más atentos o evitarán las zonas donde viven los depredadores.